
Hay una palabra que en mi casa suena bastante a menudo y que mis hijos están hasta la coronilla de la palabrita y de su madre cuando la dice… Presencia.
Más concretamente falta de presencia… ¿Te has dado cuenta la cantidad de cosas que nos suceden al cabo del día por falta de presencia? Sin ir más lejos el otro día al salir de una clase me quedé parada mirando un mensaje en el móvil, me moví hacia la derecha pensando que estaba en medio molestando, y resulta que no estaba… dándome un tremendo golpe en el pómulo contra un expositor de hierro forjado… y lo primero que vino a mi mente fue… FALTA DE PRESENCIA !!
Cuando te das cuenta que cuando te das un golpe por ejemplo, soy especialista en marcos de las puertas y en la campana extractora, que ese golpe ha sido porque no estabas presente, te das cuenta de golpe y nunca mejor dicho, que no estabas en lo que estabas, que estabas en tu película mental… que estás de cuerpo presente y mente ausente… y al estar el cuerpo presente pues batacazo que te llevas.
¿Y esto de la Presencia qué es?
De las definiciones que he encontrado en internet me he quedado con tres:
En una nos dicen que Presencia es la circunstancia de estar presente o de asistir a algo o a alguien en determinado lugar.
En otra que es la apariencia o aspecto externo de alguien o algo.
Y en la RAE en una de sus acepciones nos dice que es asistencia personal, o estado de la persona que se halla delante de otra u otras o en el mismo sitio que ellas.
Etimológicamente viene del latín presentia que es la cualidad de estar delante… pre es delante, esse es estar e ia es cualidad.
Toda esta información me lleva a redefinir la Presencia como un estado, un estado en el que lo das todo… todo lo que tienes para dar en ese momento.
Cuando estás presente en lo que estás haciendo, estás poniendo al servicio de lo que estás haciendo todo lo que tienes en tu corazón. Al poner Presencia cualquier acción por muy humilde que sea, se eleva, porque no la haces de cualquier manera, la haces de la mejor manera que puedes hacerla en ese momento preciso.
Cuando en la primera definición nos habla de estar presente o de asistir a algo o a alguien en determinado lugar, ese algo o alguien soy yo, es ese punto de quietud, es esa parte de mí que no cambia, que es imperturbable, es el Ser… el Atmán. Es el tener siempre Presente en la mente, la meta a alcanzar y esa meta es la realización del Ser. Y se puede realizar el Ser desde fregando un plato hasta construyendo un puente. Lo de menos es la acción, lo importante es la actitud que yo tengo mientras realizo esa acción.
En la segunda definición nos habla de apariencia o aspecto externo… cuando alguien está presente en lo que está haciendo se nota desde fuera, tiene una apariencia o un aspecto diferente, un aspecto de concentración y de contentamiento.
Y con lo que nos cuenta la RAE con lo de estado de la persona que se halla delante de otra u otras o en el mismo sitio que ellas… pues es estar presente delante de mí misma, en mí misma, dentro de mí… desde el Ser.
Cuando hablo de darlo todo, me refiero a dar lo que podamos en cada momento, a veces será el 100%… otras será un 10% porque no nos encontramos con demasiada energía, pero que ese 10 lo demos al cien por cien… todo.
La Presencia se trabaja en cada segundo desde el momento que me hago consciente al despertarme por la mañana… Cuando me estoy duchando estoy pensando en la ropa que me voy a poner, cuando me estoy vistiendo estoy pensando en el desayuno, cuando desayuno estoy pensando en la caravana que voy a pillar de camino al trabajo, cuando estoy en la caravana estoy pensando en el mogollón de trabajo que me espera en la oficina… total, que en ningún momento he estado presente en cada acción que he realizado. Cuando te duches, dúchate disfrutando y agradeciendo el agua calentita, cuando comas, come disfrutando y agradeciendo que tienes comida en el plato, y así con todo.
La mente está o en el pasado o en el futuro, para ponerla en el presente hay que hacer un esfuerzo y hacerte dueño de tu mente, y ¿cómo la traemos al presente? Pues poniendo atención en lo que estoy haciendo, la naturaleza de la mente es pensar, y ahí está pensando todo el día a lo loco… pues si tu naturaleza es pensar, estupendo… vas a pensar, pero en lo que yo te diga. Entonces la enfocamos en lo que estemos haciendo en ese momento… o también nos ayuda el recitar algún mantra que sepamos. Así me hago dueña de mi mente, y además al concentrarla gastamos muchísima menos energía, ya que el cerebro gasta el 30% de la energía total que gastamos al día. Y la forma infalible para traerte al momento presente es la respiración. Haz una pausa consciente observando la respiración, enfócate en ella, inhalar… retener… exhalar…y voilá !! te colocas aquí y ahora como por arte de magia. Adiós pasado, adiós futuro, hola presente !!
Para empezar a trabajar la Presencia lo más importante es bajar las revoluciones y dejar de ir como pollo sin cabeza. Lo más importante es parar, hacer desde la calma. Es importante el planificar el día según nos despertamos dando un tiempo para cada actividad que tengamos que realizar.
También podemos trabajar la Presencia cuando entramos en un sitio al abrir la puerta y cerrarla con cuidado para no hacer ruido… el colocar las cosas como nos las hemos encontrado y si lo podemos mejorar, pues mejorarlo,…
Palabras relacionadas con la Presencia son calma, observación, amor, sencillez, tranquilidad, silencio, consciente, gratitud, aceptación, confiar…
Poniendo Presencia en cada acción que realicemos, estamos convirtiendo esa acción en una meditación activa, porque la verdadera meditación es permanecer en tu propia esencia… siendo Presencia y Observador de todo lo que acontece.
Vivir en Presencia son todo ventajas como que estás más abierto a recibir y percibir las señales que nos va enviando la Vida para ir cumpliendo con nuestro propósito de Vida.
Hacemos las cosas bien ya que reducimos muchísimo el margen de error porque estamos a lo que estamos.
Nos ayuda a la toma de decisiones porque no tenemos cien mil cosas en la mente, sino que la tenemos enfocada en lo que necesitamos en ese momento.
Gastamos menos energía como he comentado unas líneas más arriba.
Y la mayor ventaja de todas es VIVIR… vivimos realmente, no sobrevivimos, nos convertimos en protagonistas de nuestras propias vidas, nos convertimos en el capitán que lleva el timón de mi existencia… viviendo y siendo conscientes de cada instante.
Eckhart Tolle nos invita a una simple práctica de Presencia mientras caminas. La próxima vez que camines de un lugar a otro, practica observar y escuchar sin pensar. Hazte consciente siendo.
Hay veces que simplemente estando presentes, con nuestra mera Presencia física y mediante la energía cariñosa que proyectamos y envolvemos a una persona que está con temores o no se siente bien, ya tiene un efecto sanador. En infinidad de ocasiones no es lo que decimos, sino que solo es nuestra Presencia lo que el otro necesita de nosotros. Además es el presente más preciado que podemos ofrecer a los demás… nuestra Presencia.
Os invito a hacer que la mente descubra por sí misma, que su base para su existencia no es ni el cuerpo ni las emociones, sino es infinita Presencia…
Pre – esencia… antes de la Esencia… como primer paso para conectar con la Esencia.
OM Shanti !!
Umadevi
Preguntas reflexivas:
¿Cuántas veces hoy he estado físicamente presente pero mentalmente ausente?
¿Qué acciones puedo convertir en meditación activa simplemente con mi atención plena?
¿Cómo cambia mi percepción del mundo cuando hago algo desde la calma en lugar de la prisa?
¿Qué señales de la vida me estoy perdiendo por no estar presente?
¿En qué momentos doy menos de mí mismo y cómo puedo cambiarlo?
¿Cómo afecta mi Presencia a las personas que me rodean?
¿Qué pequeñas prácticas diarias me ayudan a entrenar la Presencia?
¿Cuánto de mi energía se pierde al dispersar la mente en pensamientos constantes?
¿Cómo se siente mi cuerpo cuando estoy verdaderamente presente en cada acción?
¿Qué significa para mí vivir, en lugar de sobrevivir, y cómo la Presencia me acerca a ello?
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