Problema
Un problema es la consecuencia displacentera de una respuesta pendiente a una pregunta en la vida. Son deudas (Dharma) con la vida, y nuestro trabajo es ir respondiendo.

¿Qué es?

Es dolor, sufrimiento o desdicha interior. Se trata de una experiencia displacentera que se manifiesta en el interior del que lo tiene y que conlleva una deuda pendiente de pago.  

Etimología

Desde un enfoque etimológico, “pro” significa anterior, dirigirse a; “vallein” representa la fuerza que nos impulsa; y “ma” indica el camino hacia la resolución. Así, se trata de un estado físico-emocional previo a la resolución. La palabra es optimista, ya que al enfrentar un problema, estamos en el umbral de una solución, aunque encontrarla no sea fácil.

¿Dónde están los problemas?

Nunca están fuera. Fuera están los hechos, las circunstancias , las situaciones, la vida, pero el problema está siempre dentro.

Ejemplo: Mi amiga dice “Ojalá que mi marido se fuera con otra” Lo que para uno pudiera ser un problema, para otro sería una bendición. Si nadie lo sufre, o sufrirá, no hay problema. 

La Anestesia:

Hay situaciones en las que las cosas se están complicando, y podemos optar por mirar para otro lado, para no vivir el momento como un problema. No sentir un problema es posible gracias a diferentes formas de anestesia. Podemos optar por la desensibilización de cuerpo físico o emocional, consumir narcóticos legales o ilegales, trabajar mucho, leer, practicar deporte o incluso técnicas pseudo-espirituales. Los humanos hemos desarrollado muchas maneras de anestesiar nuestro sentir y podemos anestesiarnos temporalmente. Una de las grandes tentaciones del sentido diabólico es lo que llamamos la pereza psico-espiritual. Como sabemos, el diablo es un gran estafador y no ofrece soluciones, solo parches. Sucumbiendo a su tentación estaríamos empujando la deuda hacia adelante. Antes o después, reaparecerá y muy probablemente la factura será mayor.

¿Quién es el responsable?

Cada uno de nosotros somos de naturaleza esencialmente Divina y estamos rodeados de unos cuerpos y unas circunstancias agradables y desagradables para aprender. Esta naturaleza Divina que soy, es la creadora de lo que vivo como realidad. Yo soy el creador de la experiencia, para bien o para “bien”.

¿Cómo siento, pienso y respondo a las cosas? Ahí están mis problemas.

“Yo soy el único responsable de todo lo que me pasa y también de mis problemas”

Esta frase cargada de un profundo sentido puede causar rechazo en una primera aproximación, pero cuando se integra, cuando se aprende, la resultante es un gran empoderamiento que cambia vidas a mejor.  

El principio de responsabilidad nos recuerda que somos responsables de todo lo que nos ocurre, partiendo de que si no vivo ninguna situación no tengo ningún problema, al ser yo quien decide vivir, soy el responsable de lo que me sucede.

Al encontrarnos con el ánimo perturbado, en ocasiones, dejamos la responsabilidad fuera de nosotros, lo que supone dejar la solución a los demás o a las circunstancias y empobrecer las posibles alternativas. Es muy importante enfocarlo y analizarlo bien; si soy el responsable del problema, también lo soy de la solución.

No pide ayuda el que tiene un problema, problema tenemos todos. Pide ayuda el que busca soluciones.

El problema siempre es subjetivo, tiene que ver con la manera en que vivo la situación. Haciendo o dejando de hacer lo que debemos, creamos o mantenemos un problema. El problema lo padece el sujeto que siente el dolor o el sufrimiento. Ahora bien, hay veces que debemos mirar hacia afuera, y buscar la solución fuera resolviendo cuestiones objetivas. Y otras veces debemos mirar hacia adentro para aprender a sentir y pensar de otra manera. La cosa se complica cuando a veces se plantean soluciones objetivas a problemas que apuntan hacia adentro y otras veces se plantean soluciones subjetivas a problemas que apuntan hacia afuera.

Tipos de discípulos “Confucio”

  • Pólvora: Está disponible para a-prender (Darle chispa y… ¡fuegos artificiales! Maravilloso)
  • Madera seca: Se apaga, hay que cuidarlo, hay que volver a darle chispa y… a-prende.
  • Madera mojada: Cuanto más intentas darle chispa más humo te echa y te hace llorar. ¿Qué hacer? Nada, dejar que se quede en la intemperie, hasta que se seque y pueda a-prender.

La terapia y la confesión

De la misma manera que en el catecismo Católico aprendimos que antes de tomar contacto con el cuerpo de Cristo (Atman) teníamos que pasar por el proceso de la confesión, podemos apreciar claramente que antes del Raya Yoga esta el Hatha Yoga. El Hatha Yoga podemos encontrar un montón de herramientas Psico-físicas para los tres cuerpos inferiores; físico, Emocional y mental, que nos han de servir para prepararnos para el Raya Yoga o tramo Psico-Espiritual.

Antes eran los confesionarios católicos, ahora lo llamamos sesiones de terapia. Salvando algunas importantes distancias psico-filosóficas, en ambos casos se hace un examen de conducta. Se trata de hacerse consciente, y si mantenemos la consciencia suficiente, tarde o temprano nacerá el impulso de corregir. Paso a paso, lo que parecía incambiable, cambia.

Constricción

(Sufrimiento)

El sufrimiento que antecede, es la constricción necesaria para el despertar de la consciencia necesaria y posterior resolución. A veces porque no hemos sufrido lo suficiente no se quiere ver, no se puede ver.  Hemos venido al mundo a aprender, pero no siempre hay que estar sufriendo. A mayor consciencia, menos necesaria es la constricción y la clave radica en darse cuenta y actuar con voluntad.

Reconocimiento del problema

(Cognición, Gñana)

Todos somos la misma vida, la misma conciencia, pero el nivel de consciencia de cada uno varía mucho. Una cosa es tener red Wifi y otra cosa es tener cobertura. Todos participamos de la misma red de sabiduría, pero la cobertura de cada uno es lo que va evolucionando. Nadie llega a ser santo sin pasar por pecador. El principio de la solución a un problema es desarrollar la cordura es estar presente y hacer un buen diagnóstico.

El poder y la sabiduría deben conquistarse y el prójimo no facilita el camino. Todos llegamos a ser sabios después de muchas encarnaciones siendo ignorantes. Para adquirir ciertos niveles de honradez hay que haber pasado por muchas dificultades. Somos seres en evolución, imperfectos e inacabados y tenemos que cometer errores para evolucionar.

Si no hay pecado no hay sufrimiento. ¿Cuánto sufrimiento necesito para darme cuenta? En muchos casos nos conformamos con una mirada superficial “Estoy mal”, negando y evitando hacerme consciente por que escuece. Nos cuesta identificar el problema en profundidad.

Los seres humanos invertimos en pecado pensando que invertimos en Virtud

Propósito de enmienda

(Deseo, Voluntad, Devoción, Bhakti)

Es la intención de corregir lo que está mal. Es deseo y la Voluntad de corregir. Ser consecuente y honesto con el reconocimiento del pecado.

Penitencia

(Acción, Karma)

Volver al camino, hacer algo con el dolor y el pesar (“paen”). Enmendar, resolver, corregir, pasar a la acción, hacer lo que debo para solucionar lo que hay que solucionar. 

Una de las mejores herramientas para una buena penitencia es la meditación (“Oración”). En la medida en que crecemos en el Yoga Verdadero, nuestra capacidad de percepción y enmienda van mejorando, los problemas disminuyen y vivimos más felices.

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