A un click !!

Esto de la librería cada vez sucede menos porque resulta que tenemos a la distancia de un click toooooooda la información del mundo mundial… Internet !!! Y leemos un artículo, y ese nos lleva a otro… y descubres a un autor y lo lees todo de ese autor… y ese autor te lleva a otro… y nos llega un vídeo súper interesante… y un programa… y un podcast… y publicaciones en redes sociales… y así hasta el infinito y más allá. Y me convierto en un obeso mental. Entonces me pregunto, ¿qué estoy haciendo con toda esa información? Muchas veces no nos damos cuenta que leer, ver, conocer lo que otras personas escriben está muy bien, aquí me tenéis a mí escribiendo y compartiendo experiencias y reflexiones, jajajajajaj… pero son mías. Todo lo que leemos, vemos y escuchamos son de las personas a las que seguimos, son SUS experiencias.
Es bueno, importante y sobre todo es imprescindible que miremos de la nariz pa’dentro, que nos conozcamos, que sepamos cómo sentimos, que sepamos qué es lo que nos lleva a sentir como lo hacemos, que sepamos cómo funciona nuestro cuerpo físico, nuestra mente, que indaguemos en nosotros mismos.

El camino de desarrollo humano es un camino de fuera hacia dentro. Hay una frase que me encanta y desconozco su autoría y dice que la salida está hacia dentro.
Todas las respuestas están dentro de nosotros esperando a irse desvelando a medida que vamos haciendo ese trabajo de introspección, de autoconocimiento.
Al principio por supuesto que es es necesario y a veces hasta recomendable leer a ciertos autores, seguir a ciertas personas que ya han transitado el camino que nosotros tenemos por delante y aún no lo hemos descubierto. Nos sirven de inspiración. Aunque debemos ser selectivos, cantidad no es sinónimo de calidad ni mucho menos. Sigue a las personas que te resuenen, que te inviten a profundizar EN TÍ, y a medida que vayas profundizando, te irán apareciendo todas las respuestas… entonces las respuestas serán tuyas y no tendrás que creer nada de nadie.
Internet y las redes sociales son una auténtica maravilla, siempre que las utilicemos nosotros a ellos y no a la inversa. Y todo el tiempo que gastamos en el mundo virtual, lo invirtamos en nuestro mundo presencial, con PRESENCIA.

Todo ese conocimiento que vamos adquiriendo no sirve absolutamente de nada si no lo hacemos real, si no lo bajamos del mundo de las ideas, que es puro aire, seremos los que tengamos más conocimiento del cementerio. Hay que materializarlo, hay que bajarlo a tierra… hay que experimentar para aprender, para evolucionar, para transformar ese conocimiento en sabiduría… que es a lo que venimos encarnación tras encarnación. El conocimiento es del ego y la sabiduría es del alma.

Como decía el sabio más vale un gramo de práctica que una tonelada de teoría.
Y no os creáis NADA de lo que os cuente… EXPERIMENTADLO y ya será vuestro.

OM Shanti !!
Umadevi

Preguntas reflexivas

  • ¿Cuánto de lo que aprendo lo hago realmente mío y cuánto se queda en ideas sin vivir?

  • ¿Qué resonancia siento con las personas que sigo en redes y libros?

  • ¿Qué parte de mi vida necesita más presencia y menos información?

  • ¿Cómo puedo convertir mi conocimiento en sabiduría práctica hoy mismo?

  • ¿Qué respuesta estoy buscando dentro de mí y aún no me he permitido escuchar?

Comentarios

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Otras sugerencias

Miedo y amor no caben juntos en el corazón. Cuando me abrazo, me respeto y me cuido, todo mi mundo cambia. No busco afuera lo que ya habita dentro: mi cuerpo, mi alma, mi vida… son mi templo sagrado.

La diferencia entre lo posible y lo imposible no está fuera, sino en tu fuerza de voluntad: esa energía silenciosa que convierte ideas en acciones y sueños en realidad. Cada pequeño gesto es un acto de elección consciente, y desde ahí transformamos lo inalcanzable en parte de nuestra vida.

La verdadera Meta no es solo un objetivo, sino la unión consciente con nuestro Ser. Alcanzarla requiere disciplina, coraje y entusiasmo genuino, y nos permite triunfar desde la calma y el Amor, beneficiando también a los demás. Cada experiencia de la vida nos guía, nos pule y nos acerca a nuestra esencia más auténtica.

Preguntarse si somos la mejor persona posible nos invita a conocernos a fondo. Comprender nuestra “máscara” y el papel de los cuerpos físico, emocional y mental es clave. Al observarnos desde dentro recuperamos nuestro poder y podemos transformarnos. Con reflexión diaria, avanzamos paso a paso hacia nuestra mejor versión.

Vivimos midiendo el valor de las cosas solo por su precio, sin ver el coste real que implican en nuestra salud, energía o conciencia. Muchas veces lo barato nos sale carísimo si nos adormece, intoxica o distrae de lo esencial. Elegir con conciencia es un acto de libertad. Preguntarnos por el verdadero coste de lo que consumimos nos acerca a una vida más plena y soberana.

El camino del Corazón es una invitación a mirar hacia dentro, a reconocer el latido que guía nuestras decisiones más auténticas. No se trata de buscar fuera, sino de atrevernos a escuchar lo que anhela nuestra esencia. Seguir ese latido requiere voluntad, coraje y la pausa necesaria para sentir. Al hacerlo, cambia la forma en que vivimos, aprendemos y compartimos nuestra vida.

La gratitud transforma la forma en que vivimos: no es solo dar gracias por lo agradable, sino también por lo difícil, porque todo lo que ocurre es parte de nuestro camino. Agradecer nos ancla al presente, disuelve los “y si…” y eleva nuestra vibración. Desde el primer instante del día hasta el último, convierte lo cotidiano en un milagro. Un simple “gracias” basta para abrir la puerta a lo bueno.

Confiar es comprender que la vida es un camino de aprendizaje y que todo sucede como debe ser para nuestra evolución. Al aceptar esto, el miedo y la ansiedad se disuelven y desaparecen los “y si…”. Confiar no es resignarse, sino saber que incluso lo inesperado tiene un propósito. Cultivar la confianza implica volver al interior y recordar que, en el fondo, todo está bien.

Aceptar es comprender que todo ocurre como debe para nuestro crecimiento. La falta de aceptación genera sufrimiento; cuando aceptamos lo que nos toca, incluso lo difícil, abrimos la puerta a la transformación, la libertad y el amor. Fluir con la vida, dejar llegar y dejar ir, es el corazón de la Aceptación.

Mostrar más